Lenguas y su origen

Se puede hablar de lenguaje cuando las señales emitidas y captados en el proceso de comunicación constituyen signos fijos discontinuos, organizados, que pueden ser intercambiados por los diferentes individuos de una misma comunidad lingüística.

La distinción entre lenguas naturales y lenguas artificiales, proviene de la diversificación del lenguaje y de la desigualdad existente entre el lenguaje utilizado por la ciencia y el lenguaje de uso cotidiano. Como dice A.Deaño en la Introducción a la lógica formal: “Los lenguajes naturales los heredamos, en cambio los lenguajes artificiales los construimos.”

Diferentes tipos de lenguas

Las lenguas naturales:

Estarían formados por las diversas lenguas que utilizan en sus procesos de comunicación y en la vida cotidiana los individuos que forman parte de una misma comunidad lingüística. En parte se pueden considerar como artificiales, porque son producidos por las diversas comunidades humanas que los utilizan.

Características:

• Son las lenguas creadas y recreadas constantemente por la especie en el paso de los siglos y transmitidas a cada individuo en poco tiempo.
• Son los que hablamos todos los días.
• Se componen de un léxico -finito- y de un conjunto de reglas que permiten combinar hasta el infinito los elementos de este léxico.
• Según L.Wittgenstein en Investigaciones filosóficas, son una forma de vida. Hablar forma parte de nuestra historia natural, así como beber, pasear o jugar.

El problema de este tipo de lenguaje se da cuando se quiere hacer ciencia estricta. Los lenguajes naturales u ordinarios son muy imperfectos desde el punto de vista del rigor y la exactitud (palabras que tienen diferentes significados, vaguedad en el sentido de los términos, equivocidad …). Es por este motivo que toda ciencia utiliza una serie de términos técnicos que son inequívocos (un solo sentido) y que permiten eliminar estos inconvenientes.

Las lenguas artificiales

Son aquellos lenguajes creados de una manera consciente y voluntaria, a diferencia de la espontaneidad y lentitud que caracteriza a los otros lenguajes mencionados anteriormente.
Los lenguajes artificiales son lenguajes de precisión, medios artificiosos de expresión, construidos por los científicos a fin de poder formular con más rigor las relaciones entre los objetos estudiados por las respectivas ciencias.

Los constructores de lenguajes artificiales no hacen más que dirigir el lenguaje en beneficio de las diferentes ciencias, orientando sistemáticamente en un determinado sentido, las posibilidades de expansión continua que los lenguajes lleva como rasgo más peculiar y profundo.

Son forjados para responder a unas necesidades concretas del conocimiento. Así hablamos del lenguaje de la física, de la biología, de la lógica …

El deseo de construir un lenguaje bien hecho, que no permita vaguedades de ningún tipo, ni contradicciones en el discurso es antiguo: Ramon Llull y Leibniz se incluyen dentro de la tradición que aspira a reducir el razonamiento en cálculo. Condillac sostiene que una ciencia es un lenguaje bien hecho.

La lengua formal es un lenguaje artificial construido por aquellas disciplinas en las que en lenguaje ordinario o natural resulta poco adecuado, dadas sus imperfecciones y limitaciones. La lógica que se encuentra en la base de todo lenguaje que exprese conocimiento, ha elaborado un lenguaje artificial que le permite alcanzar un cierto rigor, a partir del uso de símbolos que representan y expresan elementos del lenguaje natural. Por ejemplo: un enunciado cualquiera se simboliza con letras minúsculas p, q, r …

Así la lógica moderna trabaja poco o casi nada con el análisis del lenguaje natural y se sirve de lenguajes artificiales o formalizados, porque tiene por objetivo la exactitud y el rigor. Esta simbolización permite reducir el lenguaje natural en lenguaje simbólico.

El lenguaje propiamente dicho formal, será fruto de la construcción por parte de la lógica, de una serie de reglas que explican la manera de producir fórmulas correctas con los símbolos. Además, sin embargo, el lenguaje formal es aquel lenguaje que no sólo está simbolizado, sino aquel lenguaje con el que se puede operar de una manera mecánica sin necesidad de pensar nunca en el contenido (en lo que significa). Por tanto, podemos decir que la formalización es igual a la abstracción de los contenidos del lenguaje.

Características:
• Permite sintetizar y condensar formas de discurso.
• Ayuda a evitar la ambigüedad del lenguaje natural
• Permite establecer relaciones entre expresiones que son necesarias para la ciencia, pero que no existen en los lenguajes naturales. Por ejemplo: la relación de deducción.

En los lenguajes naturales aparecen mezclados diferentes niveles de lenguaje que conducen a contradicciones, paradojas y argumentaciones circulares. En cambio en los lenguajes formales se puede hacer precisa la distinción entre los diversos niveles.

¿Cuál es el origen de la lengua?

Se hace difícil determinar cuando comenzó el lenguaje articulado humano, tal y como lo conocemos actualmente. Grace de Laguna señala la posibilidad de una transición gradual del grito en el habla. Otros consideran que habría que ir atrás en el tiempo para conocer sus orígenes.

Una de las discusiones más antiguas es si su aparición fue espontánea, de forma natural, o si fue fruto de la convencionalidad. Para los filósofos antiguos, Platón por ejemplo defiende una posición naturalista, en cambio los sofistas y el mismo Aristóteles apuestan más por la convencionalidad del lenguaje humano.

Actualmente el pensador y lingüista Noam Chomsky, siguiendo la tradición racionalista, propone la existencia de unas estructuras innatas lingüísticas universales comunes a la especie. Defensa del ¡nnatisme de determinados principios lingüísticos propios de cada cultura con unas reglas semánticas y sintácticas específicas, que hay que aprender. Todas las lenguas tendrían dos clases de estructuras:

Estructura de superficie: aspecto físico del habla.

Estructura profunda: sentido y procesos de la sintaxis y de la organización conceptual.

Otros, como Whorf, siguiendo la tradición empirista, defienden la necesidad de aprendizaje, en el seno de un grupo social, para que sea posible una predisposición lingüística que hace posible tener una determinada visión del mundo y construir de manera conceptual la realidad .