Funciones del Lenguaje

Los mensajes de la comunicación lingüística suelen ir cargados de una información más rica de lo que aparentan la simplicidad de sus frases. Esta diversidad informativa ha provocado la teoría de las funciones del lenguaje. Jakobson establece seis:

Función referencial (denotativa, cognitiva, representativa, simbólica)

Se realiza la función referencial cuando los mensajes son objetivos, es decir, cuando hay relación directa entre el mensaje y el objeto de referencia; el significado está concebido objetivamente. La capacidad lógica del lenguaje está representada en esta función, la que se corresponde con la modalidad oracional enunciativa.

Ejemplo: – Somos un país mediterráneo; – ¿Qué hora es?.

Función expresiva (emotiva)

Indica las relaciones entre mensaje y transmisor. El enunciado presenta la situación del transmisor hacia el objeto de referencia; expresa, pues, valores subjetivos. Esta función propia de las oraciones exclamativas, se opone a la referencial, y los recursos lingüísticos que utiliza son formas alejadas de las estrictamente “objetivas”: interjecciones (¡ay!), Exclamaciones (qué pena!), Ciertos sufijos (pobrecito de él) …

Función conativa (injuntiva)

Expresa las relaciones entre mensaje y destinatario, el cual es, justamente, el fin de aquel. Mediante esta función – propia de las oraciones imperativas e interrogativas – el transmisor quiere provocar la actuación del receptor. Recursos lingüísticos propios: el vocativo y todo tipo de exhortaciones.

Ejemplo: – No correo cuando; – Tú, el del jersey, detente!

Función fática (de contacto)

Sirve para mantener el contacto durante la comunicación. A veces esta función puede llenar diálogos considerablemente extensos y sin embargo vacíos de cualquier información objetiva.

Ejemplo: son muy ilustrativos los estereotipos usados durante las comunicaciones telefónicas; – Sí, sí; ya, ya; claro, claro …

Función metalingüística

El lenguaje utilizado para tratar del lenguaje, realiza la función metalingüística. Dentro de esta función se sitúa toda la actividad de estudios idiomáticos en general.

La función metalingüística supone un acto de reflexión. El lenguaje se convierte en metalenguaje. Un libro de lengua sería un claro caso de esta función. Naturalmente, todas estas funciones dependen de la situación en que se produce el acto comunicativo.

Ejemplo: una señal de sustantivación es la presencia de un artículo.

Función estética

Expresa las relaciones del lenguaje consigo mismo. El mensaje es el objeto de la comunicación. Es el dominante en el lenguaje literario, aunque figura en otros niveles lingüísticos. Recursos que utiliza: número de sílabas, rimas, repeticiones …

Función identificativa

Actúa en una doble vertiente:

Externamente: de tal manera que un receptor partes, aunque ocasional, puede determinar no sólo la comunidad lingüística a la que pertenece el emisor de un mensaje específico, sino también cuál es su procedencia social, geográfica o cultural.

Internamente: un hablante de cualquier lengua, por más que no sea consciente, conecta con toda una gama concretísima de elementos que conforman la visión que de la realidad se tiene, construida sobre las características tipológicas de aquel idioma, y la historia de la civilización que la ha originado y estructurado.

Facultades del lenguaje

El lenguaje humano es fruto de la capacidad de simbolizar la realidad. Simbolizar significa representar un elemento de la realidad por medio de un símbolo. Las unidades simbólicas del lenguaje son los signos lingüísticos.

Analizamos las facultades del lenguaje:

  • Facultad simbolizadora: esta facultad nos permite hacer referencia a cualquier elemento de la realidad sin que haya una correlación temporal ni física entre los signos lingüísticos y los referentes de la realidad.
  • Facultad creativa: el lenguaje nos permite inventar una realidad separada de aquella que podemos percibir y comprobar sensorialmente.
  • Facultad abstractiva: el lenguaje nos ofrece la posibilidad de construir nuevos conceptos extraídos de la observación de la realidad. Nos permite realizar un proceso de investigación y de clasificación de los elementos del mundo que nos rodea. Supone una desvinculación de los signos lingüísticos respecto de las cosas.
  • Facultad generalizadora: los signos que utiliza hacen referencia a designaciones de cosas de un modo general.

Estas características son complementarias y simultáneas unas con otras